Robotización y empleo en Silicon.es

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Hace unos días nos contactó David Ramos para que aportáramos nuestra visión sobre el impacto de la robotización en los puestos de trabajo y el empleo en general. Junto con nuestras aportaciones y las de otros, David publicó en Silicon.es un interesante artículo: A fondo: La era de los robots: ¿amenaza u oportunidad?

Para complementar con nuestra visión más ampliada, dejamos aquí las respuestas enteras que dimos a las preguntas que nos hizo David.


¿Creéis que la robotización supondrá la destrucción o, por el contrario, se traducirá en una redefinición de la oferta laboral, orientándose hacia otro tipo de trabajos y generando más empleo?

La robotización, que lleva años prosperando en empresas industriales con tareas muy repetitivas y fácilmente replicables por un robot, está penetrando cada vez más en áreas en que tradicionalmente se entendía que la pericia humana o la flexibilidad era fundamental como la cirugía, la inspección ocular de calidad, los recorridos por almacén para realizar recogidas y agrupaciones de lotes o el movimiento por terrenos irregulares. Además otro tipo de automatización inteligente, que no requiere necesariamente movimiento mecánico, como por ejemplo el reconocimiento de personas y objetos en fotografías o vídeo, hace que haya profesiones que cada vez vayan a demandarse menos.

Por otra parte, claro que se crearán nuevos empleos, de mayor cualificación y mayor valor añadido. Que el neto de estas dos tendencias sea positivo o negativo aún no lo sabemos, incluso economistas importantes como Bernanke y Summers discuten sobre ello. Pero para mantener los robots de una fábrica que sustituyen a, pongamos, quinientos operarios, no hacen falta quinientos ingenieros.

 

¿Cuáles son las 10-15 profesiones u oficios que más peligran por la robotización?

Más que las profesiones se van a robotizar las tareas. Por tanto las profesiones que tengan más tareas que sean fácilmente divididas en procedimientos sencillos y repetitivos tienen papeletas para sufrir un buen shock.

Todos tenemos en mente a Chaplin apretando tornillos, pero hoy las tareas que se pueden considerar “repetitivas” son a priori mucho más complejas, y se están automatizando ya: redacción de textos sencillos, documentación y aglutinamiento de datos, rutas de reparto estables, control de puntos de calidad en tiempos y lugares predecibles, planificación de la producción y “scheduling” en general; estas tareas las están realizando ya algoritmos automáticos en muchos sitios.

Todo aquel que sienta que su trabajo se compone de las mismas tareas casi todos los días debería analizar hasta qué punto su aportación personal es fundamental para realizarlo.

Dicho esto, pensamos que el impacto de la robotización no se producirá en el reemplazo de los trabajadores actuales, sino que habrá puestos que simplemente se extinguirán cuando el trabajador se jubile o no se abrirá la posición en una fábrica o empresa de nueva creación.

 

¿Qué porcentaje de los actuales puestos de trabajo consideráis que podrían ser robotizados en un horizonte temporal de 10 años, por ejemplo?

Decía Niels Bohr que “hacer predicciones es muy difícil, especialmente si son sobre el futuro”. El ritmo de robotización depende de muchos factores, el más importante de ellos, el sector. Pero podemos hacernos una idea de la magnitud en entornos industriales de alta estandarización, como es el de los componentes electrónicos: el gigante de la electrónica Foxconn ha anunciado la intención de sustituir al 30% de su plantilla por robots en los próximos cinco años.

 

¿Qué elementos hacen que un empleo sea susceptible de ser automatizado? ¿Y cuáles son los factores que hacen más difícil la robotización?

Como decíamos antes, las tareas repetitivas, por complejas que nos puedan parecer, pueden ser susceptibles de ser automatizadas.

Todo lo que tenga que ver con creatividad, definición de problemas, mejora de procesos, diseño de productos o servicios y, por supuesto, relaciones personales, es un seguro contra la robotización.

 

¿Cómo se debe adaptar el mercado laboral a este cambio? ¿Qué hemos de hacer para evitar que la robotización nos deje fuera?

La formación es fundamental. En el ámbito industrial los operarios más valiosos serán los que sepan trabajar con la tecnología más avanzada y sacarle el máximo partido. La robótica colaborativa será una de las soluciones con la que muchas empresas resuelvan sus retos. La capacidad de los trabajadores de utilizar más información a su disposición, nuevos dispositivos o una mayor creatividad va a ser muy importante para su empleabilidad.

En cuanto a los ingenieros o tecnólogos, deben estar continuamente al tanto de los avances tecnológicos que les conciernan porque sus puestos tampoco están exentos de riesgos: los ciclos de innovación tan rápidos hacen que quien no esté permanentemente en aprendizaje se queda en seguida obsoleto.

Las empresas, las administraciones públicas y los sindicatos deben hacer un esfuerzo para que la población activa esté en las mejores condiciones para aprovechar las oportunidades que se presenten: actualizar planes de estudio y capacitación, facilitar la formación continua en el puesto de trabajo o ser líderes en el cambio en lugar de reacios a él nos parecen tres claves que no pueden faltar en la estrategia.

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